Novedades — 16 septiembre 2014

Ana Patricia Botín llega a la presidencia de Banco Santander en un claro cambio de tendencia del negocio bancario que, en
general, aparece ahora algo más despejado que hace dos o tres años cuando la preocupación básica de los gestores era
encontrar los recursos suficientes para hacer frente a los agujeros que la crisis no hacía más que provocar. En este
ejercicio la pendiente se ha dado la vuelta, ya que los beneficios del grupo ascendieron en el primer semestre a 2.756
millones de euros, un 22% más, y en España fueron de 513 millones, con un incremento del 79%. Esta situación permitirá
que el aterrizaje de la presidenta sea más suave de lo que hubiera ocurrido en el pasado cercano. No obstante, no será un
camino de rosas porque, al menos, en un primer periodo se comparará su actuación con la de su predecesor y con quienes
ocupan puestos similares en la competencia. Además, que las cosas vayan mejor no significa que Santander no tenga que
hacer frente a retos importantes. En este amplio trabajo se desglosan los retos de la entidad, que ‐como destacan distintos
diarios‐tienen como objetivo regresar a la rentabilidad perdida gracias a una mayor aportación del negocio en España y
consolidar la presencia internacional en Brasil, Reino Unido, México y Estados Unidos.
Santander afronta diversas citas clave. La primera, el próximo lunes, será la junta extraordinaria de accionistas que el
banco celebra para aprobar la compra del 100% de Santander Brasil. Esta junta estaba ya prevista antes del fallecimiento
de Emilio Botín, y aunque en principio solo es para dar el visto bueno a la operación, es previsible que la sucesora en la
presidencia dedique unas palabras de despedida a su padre y verbalice el compromiso de continuar su legado para colocar
al banco entre las diez primeras entidades del mundo por capitalización bursátil. Conseguida la aprobación de esta
operación, la siguiente gran fecha en el horizonte del banco son los test de estrés, cuyos resultados está previsto que sean
hechos públicos entre el 24 y el 26 de octubre. El mercado espera que Santander supere sin ningún problema estas
pruebas, aunque el conjunto del sector financiero europeo podría atravesar turbulencias en caso de que los resultados
sean peor de lo esperado. Tras el examen, Santander dejará de ser supervisado directamente por el Banco de España, por
lo que Ana Patricia Botín lidiará prácticamente durante todo su mandato con la nueva supervisión del BCE. Junto a los test
de estrés, Santander también se enfrentará pronto a la primera gran prueba frente a los mercados con Ana Patricia Botín
como presidenta. Será con la presentación de cuentas del tercer trimestre, prevista para el 4 de noviembre.
También los distintos diarios publican perfiles de la sucesora de Emilio Botín. Por ejemplo, en Cinco Días, bajo el titular
“Sello propio, a medio plazo” se comenta que el sector destaca la labor de la nueva presidenta en Reino Unido, hoy en día
la marca más rentable para el grupo La previsión general es que el equipo directivo actual continúe, dada su valía y
experiencia. En Expansión bajo el titular “Tecnología, pymes y beneficios, los mensajes de la mediática Botín” se comenta
que la presidenta de Santander, es un personaje muy conocido en Reino Unido, por sus discursos atrevidos y sus
apariciones en prensa.
(Expansión. Primera página. Páginas 19 a 29)

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