La reunión del Eurogrupo en el norte de Italia se prevé como una de las más caldeadas de los últimos meses. Los 18
ministros de Economía de la zona euro llegan al encuentro con la amenaza de una tercera recesión en menos de seis
años. Los datos de crecimiento del segundo trimestre han sido tan pésimos que, por primera vez, el BCE ha reclamado un
impulso fiscal para evitar una tercera recesión en menos de seis años.
La propuesta del BCE ha conmocionado al Gobierno alemán, que hasta ahora contaba con el emisor como aliado
incondicional para defender el recorte del gasto y las reformas estructurales como la vía para poner fin a la interminable
crisis de la zona euro. Fráncfort secunda todavía esas recetas, pero considera que ya no son suficientes y reclama una
expansión presupuestaria en el conjunto de la zona euro. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, no oculta su
intención de abortar la propuesta del BCE o, al menos, reducirla a la mínima expresión. Pero tendrá que enfrentarse a los
ministros de Francia e Italia, dos países con la economía estancada y partidarios de relajar el ritmo de recorte del déficit.
Fuentes españolas secundan las tesis del BCE y consideran que se podrá alcanzar un acuerdo antes de fin de año para
prorrogar los plazos del déficit a cambio de reformas.
(Cinco Días. Página 27. 4 columnas)




