Novedades — 12 septiembre 2014

Después de una reunión de puro trámite, la de agosto, el consejo del BCE va a tener muchos más temas que debatir el
próximo jueves. El último dato de inflación, conocido el viernes, mete más presión a la institución para que tome nuevas
medidas extraordinarias que le ayuden a cumplir con su mandato: reconducir la inflación a niveles cercanos, pero por
debajo, del 2%. En agosto, fue del 0,3%. Las palabras de Mario Draghi, presidente del BCE, durante el encuentro anual de
banqueros centrales recién celebrado en Jackson Hole levantaron muchas expectativas para el jueves. El presidente
reincidió en que el BCE está preparado para actuar, un discurso que ha tumbado las rentabilidades de la mayoría de los
activos más seguros en los plazos más cortos y ha provocado que el eonia entre en terreno negativo. JPMorgan y Nomura
fueron de los primeros en modificar sus previsiones para esta reunión. Ambos prevén una rebaja de tipos de 0,10%, lo que
situaría el precio del dinero en el 0,05% y el de la facilidad de depósito en el ‐0,20%. Richard Barwell, economista de RBS,
espera un recorte de 10 puntos básicos de todos los tipos del BCE y “un tono constructivo sobre la posibilidad de compras
de activos en el futuro”. Sin embargo, el consenso de Bloomberg, con las perspectivas de 50 expertos, no espera que el
BCE mueva ficha todavía.
El BCE contrató la semana pasada a la firma BlackRock para que le asesore en el diseño de un programa de compra de
titulizaciones (ABS) y algunas firmas, como es el caso de Nomura, prevén el anuncio de un QE o plan de compra masivo
de deuda para finales de 2014. El BCE celebrará la primera subasta de liquidez a cuatro años (TLTRO) el 18 de
septiembre.
(Expansión. Página 18. 4 medias columnas)

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