La prima de riesgo representa la diferencia que el mercado considera que existe entre dos referencias que en España,
habitualmente, son el bono a 10 años y su equivalente alemán, el bund. Esta desigualdad se ha venido reduciendo a una
notable velocidad durante el presente año, hasta el punto de que el actual margen es 100 puntos inferior al del cierre de
2013.
La fuerte rebaja ha sido posible, en buena parte, gracias a los numerosos mínimos históricos que el bono español ha
marcado en las últimas semanas. De hecho, el pasado miércoles, la rentabilidad de esta referencia a punto estuvo de caer
por debajo del 2% por primera vez y la prima de riesgo retrocedió hasta niveles que no se observaban desde 2010.
Además, la reducción del diferencial se ha producido al mismo tiempo que el bono alemán marcaba mínimos históricos y
caía por debajo del 1%. Este mismo interés es similar al que, por ejemplo, ofrece el bono español a cinco años o el
portugués a dos, todos ellos, obviamente, vehículos de financiación a un plazo sensiblemente inferior.
Sin embargo, después de que la deuda española marcase los citados mínimos, la prima de riesgo ha repuntado levemente
en los últimos días hasta los 137 puntos. Y la razón de esta subida es la misma que la que hizo posible que la letra a 3
meses llegase a cotizar en negativo en el mercado secundario: el BCE y las esperanzas que su presidente, Mario Draghi,
creó –o que el mercado quiso crear– sobre la posibilidad de una inminente inyección de liquidez.
(El Mundo. Página 29. 3 columnas)




