Novedades — 19 septiembre 2014

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denunció ayer que, desde 2008, algunos consistorios han subido
“desproporcionadamente” el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), hasta un 54%. Sobre el papel, las grandes ciudades
se llevan las mayores alzas. Así, los más perjudicados han sido los madrileños quienes, a día de hoy, deben pagar más del
doble ‐un 53%‐de lo que abonaban en 2008. Sobre la muestra de las ocho ciudades elegidas por la OCU, destaca también
el caso de Barcelona, que acumula subidas del 33,8% o de Sevilla y Valladolid, donde sus residentes han visto
incrementada esta cuota un 23%. Lo que no entiende la OCU es que este tributo, que grava a grandes rasgos el valor de la
titularidad de un inmueble, no concuerde con dicho valor. La entidad recuerda que desde 2008 el valor de la vivienda ha
bajado un 40%. Una realidad que según algunas mirada como Moodys seguirá aun cayendo al menos un año más. En
concreto, esta semana la agencia estimó que el precio de la vivienda no se estabilizará hasta el 2016.
La OCU tampoco deja de lado el hecho de que en seis años hayan mermado los salarios y, consecuentemente, la
capacidad de pago de los ciudadanos. “El IBI debería subir cuando los inmuebles valen más y bajar cuando lo hace el
precio de la vivienda como lo ha hecho estos últimos años”.
(El Economista. Página 27. Media página)

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